Esta tarta de queso es facilísima y de un resultado sorprendente, porque su aspecto final no es gran cosa, ya veréis la foto más abajo, (bueno, tampoco la foto es gran cosa); pero el sabor es muy pero que muy bueno.
Estos son los INGREDIENTES:
1 bote de leche condensada
250 gr de queso de Burgos
6 huevos
Para el fondo del molde, (desmontable mejor), unas 15 galletas y mantequilla, la cantidad depende del tamaño.
Así se hace:
Lo primero preparar el fondo de galleta molida y mantequilla. Pasamos la galleta por la picadora y mezclamos esta harina con la mantequilla que ha de estar blanda, hacemos una bola y la extendemos sobre la base del molde (para triturar la galleta vale el molinillo del café, o pasar el rodillo por encima de éstas sobre una superficie lisa, como el mármol de la encimera o entre dos láminas de film....)
Batimos el resto de los ingredientes: los huevos, la leche y el queso picado en dados.
Me despisté y no hice la foto. Solo decir que queda bastante líquido.
Verter la mezcla en el molde y meter al horno precalentado a unos 180º unos 40-50 minutos.
Para ver si está, el viejo truco de pinchar con aguja de punto y ver si sale limpia.
Y este es el resultado. Su aspecto... algo particular, y su sabor también.
